La vía romana de La Carisa corresponde al trazado de uno de esos caminos de origen prehistórico que se adentra en Asturias desde la meseta castellana, atravesando la barrera montañosa de la Cordillera Cantábrica. Es el más antiguo que se conoce en el norte leonés, y certifican su origen los numerosos yacimientos arqueológicos a pie de ruta.

Es una «vía terrena» que fue mejorada en el año 26 antes de Cristo por el general romano Publio Carisio, al que debe su nombre, y reutilizada entre los años 26 al 14 a. C. por la Legio VII Gémina, con el fin de someter a los astures durante las guerras que éstos mantuvieron contra el imperio de Roma.

Emperador romano
Emperador romano

Al igual que el vecino camino romano de La Mesa, esta primigenia calzada estaba considerada como la más tradicional y transitada dentro del escaso abanico de posibilidades orográficas que presenta la región para su invasión.


Escudo medieval

Esta vía, así como el resto de los caminos tradicionales que cruzan la cordillera, tenía como misión enlazar los centros vitales de aquel imperio y, por lo tanto, contaba con un destacado valor estratégico-militar.

En la época medieval fue utilizado por los peregrinos de Santiago. Durante los últimos siglos fue testigo del tránsito de las gentes del lugar, como ruta tradicional a Castilla para el intercambio de productos de la tierra y como acceso a los pastizales de montaña.

Escudo medieval

De manera singular, este itinerario, con 42 km de recorrido, discurre entre las cuencas del Bernesga en León y el Caudal en Asturias, por la cumbrera del cordal de Carraceo y sierra de Ranero y a caballo de los valles de Aller y Lena, dominando desde las alturas majadas, valles y aldeas.


Su cota más elevada y por lo tanto el «techo» de la ruta, está situada a 1.810 metros, bajo las estribaciones septentrionales del pico Tres Concejos (2.014 metros).

A partir de ahí y sin apenas altibajos, se embarca por lo más elevado de la lomera de Carraceo y avanza hacia el centro de la región, manteniendo una altitud media de 1.500 metros durante una buena parte de su recorrido. Cruza por lugares tan emblemáticos como son La Cruz de Fuentes, El Acíu, Carraceo, Espines y Carabanzo hasta llegar a Ujo.

Vista desde un punto de la ruta
Vista desde un punto de la ruta

Según la indicación de Ravennate (siglo VI), su destino era la costa cantábrica cruzando Mieres del Camino y prosiguiendo hacia Gijón (antigua Gigia) pasando por Olloniego, Oviedo, Lugo de Llanera y Veranes.


Itinerario de herradura

Las características de este camino están determinadas como un itinerario de herradura de dos a tres metros y medio de ancho, conservando su antigua traza en más del 50% de su recorrido. Muchos tramos fueron sustituidos por una tupida red de pistas de origen campesino y minero que han devaluado este rico patrimonio viario. El camino ha sido señalizado a partir del propio pueblo de Pendilla, mediante la colocación de un panel explicativo. Otro panel se encuentra en la cumbre.

Itinerario de herradura